El Músculo de la Integridad

 Este artículo es parte de una serie de cinco partes de los valores de High Noon:

Honestidad
Gracia
Integridad
Accountability (Responsabilidad)
Coraje


Contribución de Andrew Love

Es importante entender la integridad, primero como un concepto, luego más prácticamente, para que podamos aplicarlo en varias maneras básicas en nuestras vidas. A medida que la vida se fragmente dentro de segmentos más complejos, puedes continuar con la integridad establecida que ya tienes. Si te falta lo básico de la integridad, tu vida se convertirá en cada vez más difícil. 

Como punto de comienzo, vamos a hablar de la integridad estructural para ayudar a crear la imagen.

La ingeniería es realmente una hazaña de la ciencia, las matemáticas, la imaginación y el arte. Hay estructuras que han sido creadas miles de años atrás, y todavía no podemos explicar como fueron ensambladas y por eso son rareza fascinante de la ingeniería. Las pirámides, las piedras de Stonehenge y otras creaciones como esas han superado la prueba del tiempo, gracias a la cualidad de su estructura integral.   

Si bien existen muchos conceptos excelentes sobre el aspecto que podría tener un edificio, traerlos a la realidad, armonizar perfectamente todos los materiales, medir exactamente los grados precisos, es toda otra historia.

Si a algo le falta integridad, incluso de una manera pequeña, toda la estructura eventualmente puede colapsar. Esto es verdad para lo que sea, desde una bicicleta, a zapatos, a edificios. 

Para edificios, esta realidad es incluso más real en ambientes propensos a desastres naturales. En lugares como Nepal, los edificios son constantemente testeados por los terremotos. Y ya que el estándar de sus leyes de construcción son insuficientes, a los edificios le falta integridad básica y muchas veces terminan desmoronándose – causando devastaciones. 

Mientras que en lugares con altos estándares de integridad, como San Francisco pueden soportar fuertes terremotos porque han tenido que aplicar un estándar extremadamente alto para sus edificios. Tener un alto estándar de integridad es la primera ley. Luego encontrar la manera más eficiente de vivir ese estándar viene segundo. 

Integridad es cuando todas las piezas de una entidad se alinean armoniosamente; cuando el plano, los materiales, el fundamento de la construcción, la estructura y todos los componentes internos y externos trabajan juntos, ahí consigues la integridad completa. 

Si hay un elemento fuera de la integridad, la estructura entera puede caer en pedazos. 

Si el plano es matemáticamente incorrecto, todo puede caer en pedazos. 

Si eligen los materiales incorrectos para ese tipo particular de estructura, todo puede caerse en pedazos. 

Si las personas que construyen el edificio toman atajos e intentan crear algo rápido en lugar de hacerlo bien, todo puede caerse en pedazos. 

Cada nivel de ensamblaje de un proyecto es igualmente importante al siguiente, o al último y el resultado final es una estructura con o sin integridad. 

Ahora, hablemos sobre como esto puede aplicarse a nuestras vidas. Igual que otras virtudes que High Noon elogia, Integridad es un músculo que necesita ser ejercitado diariamente; de lo contrario, puede volverse débil y perezoso. 

La vida de alguien que vivió 100 años atrás, es vastamente menos complicada que la nuestra. Ellos tenían menos tecnología, menos viajes, menos opciones, menos oportunidades, menos complicaciones. En esta era, tenemos más oportunidades que en cualquier otra era en la historia. Podemos visitar cualquier lugar del mundo, para probar cualquier tipo de comida, para tener acceso a toda la información del pasado y el presente. Tenemos tantas oportunidades como podamos imaginar. 

Pero con estas oportunidades viene una complejidad interminable. Por esta complejidad, muchas veces es difícil tener los medios necesarios para mantener un nivel básico de integridad en todas las áreas de la vida. Esta es la razón por la que mucha gente ha adoptado una vida centrada en el evadir, en vez de la integridad. Es más fácil, el evitar tener una conversación difícil, que tenerla. Y si tienes la opción de dejar un trabajo en vez de enfrentar a tu jefe, de romper una relación en vez de pedir perdón, o de mudarse en vez de hacerte amigo con tu vecino, entonces eso es lo que vas a elegir inevitablemente. 

Esto es precisamente el porque mucha gente está en un estado de malestar, depresión, ansiedad e invadido con todo tipo de emociones negativas. 

La base fundamental de la integridad es la capacidad de cumplir consistentemente con lo que hemos claramente expresado con anterioridad. Pero es difícil hacer una declaración o tomar una decisión desde un lugar de ansiedad o incomodidad. Demasiadas opciones a menudo pueden conducirnos a un bloqueo mental, el cual se convierte en ansiedad. Hacemos decisiones pobres bajo estrés. Nuestro cerebro está configurado para ahorrar energía y no pensar mucho cuando está estresado. De esta manera, sacrificamos nuestra integridad a largo plazo para aliviarnos del dolor en el momento.

Veamos como se ve la integridad en diferentes áreas de nuestras vidas y apliquemos unos principios básicos. 

Integridad significa que todas piezas trabajen juntas para crear un sólido y armonioso resultado. 

En términos financieros, significa que tienes una relación armoniosa, con el flujo de tu dinero en tu vida. Aquí es como podría llegar a verse: 

  • Pasado – Tus deudas ya están pagas y no hay nada que te detenga para seguir avanzando con tu vida. 
  • Presente – Puedes sustentar el estándar de vida por el que estás luchando sin ningún estrés antinatural por una mala gestión. 
  • Futuro – Estas cubierto en caso de que haya una emergencia o una situación imprevista.

Si manejas tu dinero bien, entonces siempre va haber suficiente para ti o para ayudar a otros. Cuando tienes una relación saludable con el dinero, puedes usarlo para mejorar la humanidad en vez de ser un esclavo del dinero. 

La integridad financiera significa que tu aptitud y aplicación financiera te permite vivir de la manera que quieres ahora y en el futuro. Hacer dinero, guardar dinero, hacer crecer el dinero, dar dinero. En este ciclo, cuanto más una persona cuida de sus finanzas personales, más serán capaces de darle a otros a través de caridad. El dinero se convierte en un vehículo para la liberación, en vez de una esclavitud. 

Esto es integridad. 

Cuando el plano y el resultado es idéntico, integridad es el resultado. Si tu planificación financiera y el resultado es el mismo, entonces tienes una integridad financiera. Cualquier cosa menos que eso resulta en una falta de integridad. 

Entonces, veamos como se vé esto en términos de integridad sexual.

Para que esté presente la integridad sexual, ciertos elementos tienen que estar presente:

  • Un claro entendimiento de la meta
  • Un conjunto de estándares claros que faciliten llegar a la meta
  • Un vida que encarna los estándares expresados

Simplemente no puedes tener integridad sexual, si no entiendes el propósito de tu sexualidad. La razón es que la evasión no te lleva al cumplimiento. Si nos entrenamos para frenar ciertas tentaciones, aunque sea un buen comienzo, es solo un medio temporal para llevarnos a la meta final. Enfocar un montón energía en evadir algo negativo, no te lleva a crear una vida radiante. Si realmente estamos deseosos de sentirnos completos, entonces necesitamos definir lo que este estado de “cumplimiento” significa para nosotros. Sin ese objetivo final, claramente expresado y establecido, simplemente estaremos a la deriva. 

Luego, necesitamos valores y estándares que actúen como guías a lo largo de nuestro viaje hacia nuestra meta. Si tenemos una meta clara pero no estándares claros, nunca vamos a llegar a nuestra meta y últimamente; nuestras metas van a servir solo para recordarnos qué inadecuados somos, en vez de ser una señal de poder. Nuestros estándares guían nuestras acciones y nuestras acciones guían nuestros resultados. Sin expresar claramente nuestros estándares, se nos va hacer muy fácil justificarnos por tomar la ruta fácil, en vez de la avenida que nos lleva a nuestra meta. Nuestros valores son la razón de ser de nuestros estándares. Ya que somos seres sensibles, vivir una vida bajo términos simples como blanca o negra, buena o mala nunca es suficientemente nutritiva para nuestra alma. Necesitamos saber porque hacemos lo que hacemos, para poder sentirnos completos en el camino que hemos escogido. Los valores son el camino por el que expresamos el significado detrás de nuestras acciones y nuestros estándares son el vehículo que hacen posibles a nuestros valores.  

Por último, para que nosotros podamos experimentar la integridad, tenemos que caminar alineados con nuestras metas, valores y estándares. La suma total de una vida vivida con integridad es de una persona que actuó de manera congruente, con la forma en la que eligió vivir. 

El plano es nuestra meta.

El material usado son nuestros valores y estándares. 

El edificio es la vida que vivimos. Es nuestra esencia. 

Nuestras esperanzas y sueños manifestados en nuestra mente y corazones. Cuando podemos contar claramente a otros, cuales son nuestra inspiración en la vida, ese es un paso significante en dirección a vivir una vida con sentido. Es audaz admitir como realmente te estás sintiendo y lo que quieres realmente en la vida. Te estás arriesgando que se burlen de ti, por las esperanzas de tu corazón. 

Pero expresar tus sueños es solo el comienzo. Es crucial que mantengamos un estándar mínimo haciendo al menos, las cosas que dijimos que íbamos a hacer. Eso significa que cuando hacemos promesas, mantenemos realmente nuestras promesas. Una promesa puede ser para ti mismo, para Dios, o para otros. 

Cuando tenemos integridad, tenemos confianza. Cuando tenemos integridad, otros confían en nosotros. En término de nuestras palabras, ellas tienen un valor profundo. Cuando nos convertimos en personas de palabras, lo que decimos importa – y las personas escuchan. Si sos una persona de integridad, tus consejos tienen valor. Por el contrario, si eres conocido por tener falta de integridad, es más difícil para las personas confiar en ti y tomar en serio tu palabra porque carece de valor. 

Puedes comparar esto con las acciones del mercado. Las acciones suben o bajan dependiendo de la integridad de la compañía. Cuando hay un escándalo en la compañía, las acciones bajan. Cuando el Director Ejecutivo de una compañía hace algo mal, sus acciones bajan. Nuestras palabras, ya sea que nos agraden o no, tienen un valor para los otros y cuando hacemos una promesa, pero fallamos en cumplirla, se hace más difícil para ellos confiar en nosotros. Cuando hacemos un hábito el fallar en cumplir nuestras promesas, entonces las personas naturalmente comienzan a dudar de que nuestras palabras tengan valor. Ellos simplemente dejan de creerte cuando dices algo. 

La misma dinámica es verdad con tu relación contigo mismo. 

Si te ponés la meta de levantarte temprano en la mañana pero fallas en hacerlo, es frustrante. Cuanto menos seas capaz de entrenar tu cuerpo para seguir los deseos de tu corazón y mente, mayor será la frustración que sentirás. Si fallas en cumplir con tus objetivos profesionales, vas a parar de creer que tienes la habilidad para tener integridad en esta área. Vas a rendirte contigo mismo porque te falta integridad personal con tus palabras. 

Cuando hacemos promesas en el silencio de nuestros corazones durante oraciones y fallamos en cumplirlo, se hace muy difícil que seamos de confianza para propósitos providenciales. La historia de las figuras providenciales es sobre su integridad. La historia de Noé es sobre un hombre que estaba construyendo la integridad entre su visión de crear un arca y la substancialización de esta visión al hacerlo realidad. La historia de Abraham es sobre la importancia de finalizar una tarea o sufrir las consecuencias. Esta es la naturaleza de la integridad.  

Martín Lutero es otro perfecto ejemplo de la integridad providencial. El fué incapaz de seguir con un régimen que él consideraba corrupto y estuvo dispuesto de arriesgar su reputación, poder e incluso su vida hasta el final. Su integridad era tan significante y poderosa, que hasta fue capaz de cambiar la trayectoria de la historia. 

El valor de la integridad no tienen límites. Cuando practícas mantener tu palabra contigo mismo, con nuestros padres celestiales y con la gente de tu vida, inevitablemente vas a elevarte como una persona con un impacto inmensurable. Pero tu falta de integridad es evadir responsabilidad. Y es difícil para cualquiera confiar en ti y contar con tu trabajo. 

El punto focal de la vida es conexión. El punto de conexión entre nuestros sueños y nuestra realidad es la integridad. 

Consideremos todas las áreas de la vida en donde la integridad es vital:

  • Dinero 
  • Relaciones románticas
  • Relación Padre-hijo
  • Relaciones de amistad
  • Vida de Fe

Considera si tienes creencias profundas o no y si vives de acuerdo con ellas. Considera que tan comprometido estás con tus promesas ¿Cuánto valor tienen tus palabras para otros? ¿Eres una persona de integridad? Físicamente, ¿te ves y sientes de la manera en que te gustaría? ¿Comes la comida que te apoyará en ese sentimiento? 

Vivir una vida de integridad requiere que prioricemos saber, como queremos experimentar la vida. Integridad demanda sustancializar nuestros valores más profundos y nunca bajar nuestros estándares para satisfacer nuestros deseos inmediatos. 

La integridad es el recipiente que desbloquea un mundo de total y absoluta libertad, porque si lo que queremos y lo que somos están en armonía total, entonces no hay nada que nos esté faltando. 

Integridad lo es todo. 

17 de Octubre de 2019

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