Sexo Comprometido

Contribución de Andrew Love

Vivimos en un mundo que le teme al compromiso.

No nos podemos comprometer a compañías telefónicas (o teléfonos por esa razón), 

No nos podemos comprometer a trabajos o para muchos, incluso carreras,

No nos podemos comprometer a una cosmovisión religiosa…

Pero más que nada, la forma más aterradora de compromiso, es la del amor. 

Los hippies hicieron un trabajo magnífico de divorciar la responsabilidad, de básicamente todos los aspectos de la vida. La joya de la corona del movimiento de paz y amor fue una total degradación al compromiso en sí mismo, reduciéndolo a una versión hueca y débil de sí mismo. El compromiso cayó de ser una virtud a ser un molesto inconveniente para evitar. 

Los hippies dieron nacimiento a una generación de personas escépticas que se aferraron al sarcasmo, la música grunge, la abrumadora aceptación cultural que el matrimonio no funciona y la creencia profunda arraigada, de que el amor comprometido causa dolor. 

A través de las décadas pasadas, hemos visto que la velocidad de la comunicación digital se ha acelerado y la comunicación humana (interpersonal) ha decrecido. El apresurado paso de nuestras vidas digitales ha erosionado nuestra capacidad de atención y nos ha creado un panorama mental que hace que sea difícil comprometerse incluso a leer una publicación de blog completa (tos, tos…)

Los efectos de un lapso de atención reducido resultan es desapego y soledad como personas que tienden a enfocarse más en el contenido de los medios de comunicación que han sido minimizado para captar nuestra atención, que conversaciones significativas reales.

Toma un rápido chequeo mental y calcula el tiempo que pasas en la computadora versus el tiempo que pasas con personas cada día – incluso cuando estás alrededor de amigos, tu celular está constantemente en nuestra mano y cada zumbido o ringtone te fuerza a llamar tu atención nuevamente a la pantalla! 

Impactante, ¿no? Al final del día, no estás seguro de lo que ganaste con tus encuentros, ¡pero estas completamente seguro de los chismes de las redes sociales!

Con todo directamente al alcance de nuestras manos, nos aseguramos de obtener todo lo que queremos a través de nuestros dispositivos:

  • Necesitas algo – Amazon 
  • Actualizarte sobre la vida de alguien – Facebook
  • Necesitas ver la vida a través de unos lentes color de rosa – Instagram
  • Luchando con la vida y necesitas escapar por un rato – YouTube

Estoy acertado, ¿no?

Por otro lado, el sexo es, por supuesto, una parte masiva de esta situación. La industria del porno es próspera por estos dos factores previamente mencionados: 

  • Atención a corto plazo
  • Desconexión de nuestros corazones

Con algorítmos haciéndose más inteligentes cada día, los sitios pornográficos saben como dar pequeñas explosiones de picos químicos, que actúan como migas de pan que nos llevan por el peligroso sendero de Hansel y Gretel. Cuanto más lejos vamos por este camino, más nos desenganchamos de nuestros corazones y nos perdemos en un apetito sexual sin fin. 

El hecho de que una página de porno sola genera más de 30 mil millones de visitas por año, es evidente que estamos colectivamente participando en la separación del compromiso y sexo de manera gradual.

Sin embargo, en High Noon, trabajamos con muchos jóvenes que han sido criados esencialmente en una sociedad llena de pornografía. Todo lo que ellos saben sobre el sexo gira en torno a lo que aprendieron de los sitios porno y no de sus padres, o personas que los quieren suficientemente como para darles una educación sexual apropiada. Cuando alguien a sido expuesto a millones de imagenes pornograficas durante sus años de formación, resulta ser inadecuado para comprometerse en el matrimonio y además le causa una cantidad masiva de ansiedad. 

Cuando alguien no se puede comprometer en dejar la pornografía, esa persona siente que no tienen la habilidad de comprometerse con una persona. Ellos están atrapados en una vida que no escogieron para ellos mismos ya que ellos eran inconscientes a lo que estaban siendo expuestos a una edad temprana. En vez de esforzarse para desarrollar relaciones amorosas, su mundo es oscurecido por los secretos.

PERO, ¡HAY ESPERANZA!

Hay un proceso para revertir este daño.

Hay un camino de regreso al compromiso. 

Hay una tendencia creada por las personas que consiguieron redirigir su energía, para comprometerse con sus ideales y han desarrollado la voluntad de quebrar su adicción a la pornografía. 

Entonces, párate firme y valientemente, reafirma el mantra: “¡Suficiente es suficiente! ¡Soy más de lo que has hecho de mi! ¡Yo también merezco el amor!”

¡Promete tu libertad!

Como nota brillante, Febrero vino con una ola de jóvenes que atendieron la ceremonia de bendición matrimonial después de haber pasado por una ceremonia de compromiso. Ellos limpiaron su historial de la web, recablearon sus mentes y ampliaron la banda ancha de sus corazones para poder amar a sus cónyuges. 

A pesar de que algunos aún están luchando con la pornografía, lo están haciendo mucho mejor que antes! Y algunos de ellos han podido erradicar completamente la pornografía de sus vidas, para dar lugar a su futuro. 

Nuestra sexualidad está diseñada como un regalo, no una maldición.

Cómo dirigimos nuestra energía sexual determina, mucho más la cualidad de amor que experimentamos en nuestro corto tiempo de vida. Compromiso es la palabra mágica que desbloquea la vulnerabilidad que es requerida, por una intimidad donde nuestro Padres Celestiales estén presente. 

El sexo es un regalo.

Conéctate con nuestro Padres Celestiales y nos comprométete a una relación de amor.  

 

21 de Febrero de 2020

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