Lección 12, Tema 1
En Progreso

Una pareja radiante

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Ya sea que estés casado o no, tu vida se beneficiará al aclarar y profundizar tu visión, de una vida bendecida con tu cónyuge eterno. La pregunta simple que queremos que explores es: ¿Cómo quieres que sea la relación (presente o futura) con tu cónyuge?

La siguiente es una definición de pareja radiante que fue acuñada por miembros del equipo de High Noon. Considera esto, mientras reflexionas sobre la pregunta anterior. Toma tu tiempo.

“Una pareja bendecida radiante; profundamente unida a través del amor y el cuidado. Tremendamente íntimos, emocionales, físicos y sexuales.

Viven para satisfacer sus necesidades y deseos mutuamente. El hombre está comprometido en que la mujer se convierta en su mejor yo. La mujer está comprometida en que el hombre se convierta en su mejor yo. Juntos florecen como un Verdadero Hombre y una Verdadera Mujer.

Llenos y sin necesidad, son dadores. Estando delante de ellos, se siente como estar delante de Dios. Bellamente única, su relación brilla y su familia irradia amor. Todas las personas quieren lo que ellos tienen. El Cielo se crea donde quiera que vayan y a través de todo lo que hacen”.

¿Tu quieres crear una pareja radiante?

Todos los valores que has estado practicando en este proceso de recuperación — honestidad, gracia, integridad, responsabilidad y valor — juegan un papel en la creación de su visión del matrimonio.

Invertir tiempo con tu grupo es en realidad una tremenda preparación y capacitación para la vida matrimonial. A medida que practicas decir toda la verdad sobre lo que pasó y cómo te sientes, desarrollas una naturaleza para ser honesto y auténtico. La honestidad abre la puerta a un entendimiento más profundo entre tu y tu cónyuge, y a alcanzar niveles de conversación e intimidad que nunca podrías haber imaginado. Especialmente en los temas relacionados con tu vida sexual, aprender a compartir honestamente, con empatía y sin vergüenza es un cambio substancial en este juego.

Cuando nos casamos, nos casamos como dos personas con defectos y quizás hábitos, familias, antecedentes culturales y visiones del mundo muy diferentes. Todas estas cosas pueden ser fuente de malentendidos y conflictos. Aquí es donde entra en juego la importancia de practicar la gracia. Aprender a recibir la gracia de Dios nos permite extenderla a nosotros mismos y a nuestros seres queridos cuando ocurre un error o malentendido. La gracia nos da permiso y aliento para que se corrija un mal, para superar una limitación. Es una expresión de nuestro amor y esperanza por la otra persona. Sin embargo, la gracia, incluso cuando la practican ambos cónyuges, no puede sostener un matrimonio sin el apoyo de la integridad, la responsabilidad y el coraje.

Al crear y compartir una vida con alguien, la falta de integridad causará dolor e incomodidad a su amado. Sus sueños y planes, personalmente y junto a ti, apenas se levantarán del suelo si no eres alguien en quien se puede confiar. Vivir con integridad, donde tu palabra importa y te defiende, es la clave para desbloquear la felicidad duradera en tu vida y en tu matrimonio. Tu cónyuge sabrá que eres alguien en quien pueden confiar y la confianza es una base esencial para que el amor florezca y crezca.

Entendemos bien que para vivir este tipo de estilo de vida, se necesita apoyo. Mientras estás en tus grupos, has estado aprendiendo cómo pedirles a tus compañeros que te mantengan responsable de tus objetivos, así como también cómo escucharse y apoyarse mutuamente. Saber cuándo pedirle a nuestro cónyuge o una persona de confianza que nos apoye en nuestro crecimiento es un discernimiento importante a tener.

“El coraje es la más importante de todas las virtudes, porque sin coraje, no puedes practicar ninguna otra virtud de manera consistente”. Estas palabras de Maya Angelou expresan perfectamente lo que hay que decir sobre el coraje. Cada vez que fue honesto con su grupo, compañero de responsabilidad, o un ser querido acerca de un desliz que tuvo, eso requirió valor. Abrir tu corazón para extender la gracia a otro y experimentarlo tú mismo, requiere valor. Dar lo mejor de ti, para ser el hombre que decidiste ser, requiere coraje. Pedir ayuda, específicamente para que alguien te mantenga en cumplir con tu palabra, requiere valor. Aplaudimos a cada uno de ustedes por superar el miedo y la complacencia al hacer todas estas cosas cada semana. Cada una de esas ocasiones, practicando el coraje, fue un paso hacia ser el cónyuge que quieres ser. Porque amar con todo el corazón requiere coraje y ser amado también.

Este camino para cortar lazos con hábitos sexuales nocivos y dañinos es largo y arduo. Es posible que tengas que pasar por muchos altibajos. Tener la visión de la vida que deseas con tu cónyuge eterno puede ser un combustible como ningún otro, para ayudarte a seguir intentándolo una y otra vez. Esta visión tuya puede convertirse en parte de tu rutina, al dedicar tiempo a leerla y contemplarla con regularidad. Puede ayudar a dar un significado más profundo a tus acciones diarias y semanales. Con cada acto de honestidad, gracia, integridad, responsabilidad y coraje, ante la duda y la dificultad, puedes estar seguro de que te estás moviendo hacia tu visión.

Preguntas de discusión:

  1. ¿Cuál es tu visión para tu matrimonio (presente o futuro)? Comparte sobre esto con tu grupo.
  2. ¿Qué papel crees que juega la sexualidad en la creación de una Pareja Bendecida Radiante?
  3. ¿Cuál es el siguiente paso que puedes dar para convertir tu pareja en una Pareja Bendecida Radiante?

Desafío:

Si aún no lo haz hecho, escribe tu visión. Léelo cada mañana antes de empezar el día y cada noche antes de acostarte. Prueba esto durante una semana.